El mensaje presidencial

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, se dirigió al pueblo boliviano a través de la televisión estatal, hoy, aproximadamente a las 20:45, después de los hechos lamentables del día domingo en Chaparina.

Empezó el mensaje repudiando los hechos violentos, tanto en contra de los marchistas, como los sufridos por el Canciller. Puso en tela de juicio la muerte del bebé de tres meses. Sin embargo anunció la creación de una comisión de alto nivel que de investigación sobre los hechos violentos suscitados el fin de semana, y entonces tomar acciones contra los responsables. Evo dijo no tener nada que ver con esos deplorables actos.

Posteriormente dio un repaso a la necesidad de construir la carretera, desde Siles Suazo hasta Carlos D. Mesa, la carretera fue una prioridad para la conexión de las regiones. Luego enfatizó en las demandas de más de 50 comunidades que giran en torno a la construcción de la carretera.

Finalmente cerró el mensaje proponiendo un debate nacional, priorizando a las zonas afectadas: Beni y Cochabamba. Para ello propuso un referéndum en estos dos departamentos para decidir sobre el futuro de la carretera. Entre tanto, dijo Evo, se suspende el proyecto de construcción.

Después del mensaje presidencial surgen una serie de consideraciones:

Evo, no responsabilizó a nadie de los actos de violencia, se limitó a la creación de la comisión de investigación, pero… ¿cómo se pueden hallar responsables concretos en este panorama? Una investigación de este tipo tomará su tiempo, y seguramente la sed de hacer justicia de los sectores implicados, tendrá que esperar. Lo previsible es que se pase la bolita de un sector a otro.

El Presidente habló de un debate nacional, pero ¿Cómo sale del discurso y se lleva  a la práctica esto? Difícil e inoportuno. Sobre el referéndum, habrá que esperar a que este tome más forma. ¿Será una pregunta con dos opciones?: ¿Se quiere carretera o no? ¿La pregunta incluirá el trazado de la carretera? Muchas dudas quedan.

Ahora sobre el tema de la suspensión del proyecto. ¿Se suspende completamente? ¿Se suspende sólo el tramo II? Habría que considerar lo que dijo el director de ABC caminos, que cada tramo es independiente.

Finalmente, queda una serie de preguntas generales ¿Dónde queda, entonces, la marcha con sus 16 demandas? ¿Qué rol juega de acá en más, considerando que la solución gubernamental es un referéndum? ¿Tiene sentido aún su llegada su posible llegada a La Paz? ¿Cuáles son las soluciones a corto plazo para frenar el clima hostil que aún reina en el país?

Seguro todos tenemos nuestras interrogantes. Por el momento esto hay. Y parece que no convence mucho. La credibilidad del gobierno está dañada. Los ánimos siguen caldeados y un panorama de diálogo y debate que propone el gobierno se percibe lejano y ajeno a esta realidad.

Se pudo evitar

Sí, se pudo haber evitado. Evitado que “la derecha, el gonismo, los resentidos, y una camada de conspiradores”, hayan tomado papel en esto.

Se pudo haber evitado gritos de Dictador, de asesino de niños; si, se pudo.

Se pudo haber evitado un bloqueo ambiguo de colonos y policias. Que si no tienen derecho al agua, que no es potable, que es para bañarse…, se pudo haber evitado.

Se pudo haber evitado intentos de secuestro, denuncias, flechazos, labios partidos, niños desaparecidos, bloqueo de aeropuertos, marchas, bloqueos, vigilias… etcétera y etcétera. Se pudo haber evitado todo este descontrol e incertidumbre.

Se pudo, pero no se lo hizo; porque los conflictos en este país se los resuelve a caprichos, a rabietas, adeslegitimizar al “enemigo”. No se ve mas que héroes y villanos. Y es una pena.

¿Tan difícil es el diálogo? ¿Tanto cuesta? ¿Acaso es la primera vez que existe un conflicto social,  que termina terriblemente mal?. ¿No se pudo anticipar ello? Y luego chillamos porque disque no tenemos memoria.

Se pudo haber evitado toda esta mierda, que seguro traerá consecuencias nefastas.

Y ahora, a minutos del mensaje presidencial sobre los hechos, también es justo decir que se puede evitar inestabilidad y río revuelto… donde no faltarán los oportunistas de siempre. Se puede evitar ello.

A esperar.

Tarde, Sanabria.

Rene Sanabria ha sido condenado a 14 años de prision

¿Qué hace a un hombre arriesgar la armonía de su vida? ¿Qué lo impulsa a jugarse su libertad, su condición social y económica moderadamente aceptable? ¿Por qué un hombre quien otrora gozara de privilegios exclusivos hoy implora perdón, en nombre de sus hijos, en otro país, juzgado por una rigidez que en su natal país burló? Entre tantas respuestas que puedan imaginarse, yo me decanto por una: Poder y dinero, rápido y “fácil”.

No basta discutir la ambición por sí misma, no vamos a caer en moralismos baratos achacando los males del hombre moderno al dinero. El dinero es necesario, y es justo luchar por él. Y es natural ambicionar más de ello. Lo que ocurre es que esa ambición puede crecer desairadamente, encegueciendo al codicioso de turno, haciéndose de él, manipulándolo a diestra y siniestra.

Arriba, cerca del poder, donde a la gente se la mueve, sin siquiera abrir el pico, es más fácil embriagarse de ambición. Los retos son más simples. La regla la hace el que tiene el oro, y a este, a su vez, no lo rigen reglas. Es una puerta ancha a lo fácil, lo instantáneo. Contrabando, narcotráfico, maniobras de presupuesto. Hay variedad para escoger el camino al Edén. Paraíso verde, verde olivo…

Tienes poder,  contactos y una maraña de gente que hará el trabajo sucio por ti, además a tu favor juega unas flácida institucionalidad, que hace lejana la posibilidad de ser descubierto; total, si algún gil se hace pescar, cae y se jode solo, tú no.

Y el ciclo se repite: más se tiene, más se quiere. El poder se enciende y desprende su embriagadora humareda. Se nubla la razón. Ni se quiere, ni se puede ver el riesgo, omnipresente. Está ahí. Y es directamente proporcional a la hazaña emprendida.

Puede que el crimen se haga perfecto, inmune, como puede que no, y entonces suceden cosas como las de un 23 de septiembre.

René Sanabria, ex comandante de la FELCN ha sido condenado a 14 años de prisión, lejos de su país, de sus lujos, de sus vicios. Implora. Llora. Acude al drama y argumenta que sus hijos lo necesitan.

Tarde, René… tarde.

El pensamiento boliviano sobre los recursos naturales

El fetichismo de los recursos naturales

  Fernando Molina, en su ensayo titulado “El pensamiento boliviano sobre los recursos naturales”, invita a un rápido paseo histórico de nuestro país para tratar de entender cuáles son las creencias que los bolivianos tenemos acerca de los recursos naturales. Para este fin, y con mucho prolijo, y no por ello menos riesgo, Molina hace una clasificación de las creencias, que los bolivianos acarreamos a lo largo del tiempo, en tres categorías: Creencias por motivos, que se refiere a las creencias que tiene un colectivo en torno a los intereses materiales; creencias por argumentos, basadas principalmente en las ideologías que se transmiten y reproducen con sus evidentes variantes generación tras generación; y, finalmente, creencias por antecedentes que se originan en el contexto social y cultural de un determinado tipo de sociedad.

Las creencias por motivos, se originan en la más cruda explotación de los recursos naturales a cargo de los españoles en tiempos de la colonia, donde la estrepitosa riqueza del Cerro Rico de Potosí representaba los medios y el fin. Fue en ese tiempo en el que los recursos naturales dejaron de ser solo objetos palpables de una riqueza determinada por ciertos factores,  y mutaron en objetos de culto y veneración: de fetichismo, en palabras del autor.  Este culto, trasciende los tiempos y se posiciona a día de hoy, tarea nuestra es comprobar que efectivamente así es. Los recursos naturales, no sólo son sinónimo de riqueza, sino también de dignidad, soberanía y es un excelente atajo a la gloria y el enriquecimiento rápido y seguro. Por eso es que la lucha radica en estar cerca de su remuneración y su inmediata distribución.

Creencias por antecedentes, como dijimos al principio de esta síntesis son las creencias empujadas por las ideologías.  Se fundamentan, aunque no del todo, en las creencias por motivos.  Se puede examinar a través de 3 tesis: a) Recursos naturales a cambio de progreso. Utilizada por las élites librecambistas, para hacer de Bolivia un país exportador de materias primas, tan necesarias en el primer mundo y de esta forma ser retribuidos con progreso. Bolivia no puede montar por sí sola la empresa, necesita la ayuda de capitales extranjeros. Esta es más o menos la idea del neoliberalismo de los años 90, con la excepción de que este planteaba además de lo mencionado, exportar materias primas con valor agregado, fomentar además la industria de los recursos renovables y vender algo más que recursos, añadir servicios. Aquello,  evidentemente,  no funcionó por el pésimo manejo que se le dio a la riqueza, a favor de una burguesía sedienta de riqueza instantánea; entonces, se dio paso  a la solución opuesta: hacerse de los recursos naturales; b) Recursos naturales por independencia económica.  Plantea la posibilidad de que seamos los mismos bolivianos los que administremos nuestros recursos naturales, sin dependencia extranjera, de esta forma consolidar una economía independiente y soberana. El fuerte de esta tesis se mantuvo en la Revolución del 52, hasta que sus propios impulsores la traicionaron. Revivió en nuestros tiempos actuales, y hay más de uno, a día de hoy, que insiste en comparar este proceso con la revolución del 52; c) Recursos naturales como una maldición. Los recursos naturales, según esta tesis, que creo yo está más cerca del autor, condenan a Bolivia a un ciclo constante de fracasos, donde todo economías, ideologías y políticas cambian en torno a la constante maldición de los recursos naturales, que no hacen otra cosa más que aumentar los conflictos sociales y la inestabilidad política en el país.

Las creencias por antecedentes es un repaso a la extrema pobreza, que aún goza de cifras significativas. Se originan en un contexto rural donde para sobrevivir las clases sociales bajas, tienden a migrar del campo a las laderas de la ciudad e incrustarse en la informalidad. Debido a la falta de dinamismo de nuestra economía, que es incapaz de reproducir el capital en emprendimientos que puedan albergar a los, cada vez más, migrantes, como también desempleados urbanos, la sociedad comienza a frustrarse y es donde la sed de redistribución se hace más evidente. Incapaces, o incrédulos, de forjar una nueva forma de generar riqueza, las clases más desfavorecidas se sindicalizan para exigir una redistribución más justa de la riqueza, que como hemos visto siempre se origina en los recursos naturales.

Fernando Molina es un gran ensayista, y así lo demuestra en este libro, que desmitifica muchas posiciones y creencias. Molina insiste en un capitalismo más dinámico, capaz de reproducirse e ir creando nuevas formas de capital que alejen al peor de los demonios: el capitalismo político, que es lo que Bolivia viene practicando en su historia, sea como estado o como élite.

Este capitalismo, despierta en la población la necesidad o, en muchos casos, el cumplimiento a una distribución de la riqueza más justa. La distribución es un mecanismo que todo gobierno debe poseer, pero que no puede ser una actividad sin complementarios. Bolivia, en el gobierno de Evo Morales, presenta un cuadro positivo de distribución de la riqueza que se genera en el excedente de los recursos naturales, y ese es un hecho destacable. Sin embargo, nuestra economía focalizada en pocos sectores, impide un crecimiento directamente proporcional a la reducción de desempleo. Esto acrecienta la necesidad de depender de las rentas que provienen del negocio de los recursos naturales. Por eso, sectores populares insisten en la nacionalización de recursos naturales, y cuando esta política falla, revive la necesidad de privatizarlos.

En una libre interpretación, Molina indicaría que estamos destinados a que el ciclo se repita: privatización, estatización, reprivatización, mientras la economía este centrada excesivamente en los recursos naturales, como eje de progreso.

Actualmente los recursos naturales siguen siendo el principal motor de nuestra economía, cuando no de nuestros conflictos y penurias. La era del gas, efímera y fugaz, se ha escapado de las manos bolivianas. Un momento nos prometía ser el epicentro energético, poco de eso queda; de hecho, la tan anhelada industrialización del gas, no parece ocupar un lugar prioritario en la agenda nacional, como debería ser. Ahora, muchas miradas comienzan a cambiar de objetivo: al litio. Entusiastas afirman que un 70% de las reservas de litio se encuentran en suelo boliviano, aunque no haya certificación verídica de ello. Podríamos pasar de la era del gas a la del litio.  La matriz energética cambiará, se rumorea, y el litio pasara a ser el nuevo oro.

Los recursos naturales, no son una maldición, son una gran oportunidad para salir de la pobreza en la que nos encontramos, pero si insistimos en una visión de progreso donde el recurso se vale por sí mismo, estamos dando vueltas tras nuestra propia cola. Para ello se necesita más que un presidente y una asamblea, se necesita un cambio de pensamiento para sustituir a este, enraizado en los recursos naturales.

 

CR7, sólo hay uno.

“Yo pienso que por ser rico, por ser guapo, por ser un gran jugador, las personas tienen  envidia de mi. No tiene otra explicación”.  1 metro 86 cm, portugués, fifa world player en 2008, jugador que todo lo puede en el Real Madrid, ese mismo club que es dirigido por Mourinho, el técnico que insinuó que el Barcelona era favorecido a través de UNICEF. Cristiano Ronaldo, un monumento a la soberbia, a la fanfarronería. Él, y no otro, es el dueño de tremenda frase con el que inicio este post.

Lo dijo al finalizar el partido por la Champions League, en Croacia, donde el Real Madrid ganó ante el Dinamo Zagreb de ese país. Durante el partido Cristiano fue maltratado, sea por las duras entradas de los jugadores del equipo rival, sea por los abucheos e insultos desde la gradería.

Esto no es nada nuevo, donde vaya Cristiano es abucheado y agredido -aunque también es justo decirlo en muchos lugares se lo ama- y no creo que sea precisamente por ser guapo, ni rico, ni buen jugador. Eso lo saben todos. No es necesario sacar a relucirlo. Si el público lo rechaza son por cosas como estas:

o…

¿más?

Un dato más, o mejor dicho una pista más: durante el partido y en medio de los constantes abucheos una parte de la gradería coreó el nombre de Messi. Parece que eso de la envidia va para otro lugar.

Encuesta sobre las elecciones de Octubre

El Aeropuerto en el Chapare

pobladores del chimore contaran con aeropuerto

Chimoré,  municipio del Chapare contará con seguridad con un Aeropuerto de talla internacional. El consorcio Chimoré y el gobierno firmaron el contrato que asegura la construcción de la obra.

El nuevo aeropuerto será una alternativa al de Viru Viru, en Santa Cruz. Tendrá un costo de 36, 5 millones de dólares y será entregado en el plazo de 3 años.  Contará con asfalto flexible, calle de rodaje, plataforma, un edificio terminal de pasajeros de 5.100 metros cuadrados. Una maravilla, ¿no?.

Sigamos. Favorecerá, dice el gobierno, a la agroindustria de la región y fomentará el turismo; además de generar 450 empleos directos y 2000 indirectos. Aunque el Chapare arrastra el estigma de centro de producción de coca y en algunos casos cocaina, también se sabe que existen 130.000 hectáreas de cultivos de plátano, palmito y cítricos.

Estamos ante un proyecto ambicioso pero no por ello menos polémico. Las protestas no se hacen esperar. Nadie, a priori, se opone a la construcción de un aeropuerto que seguramente ayudará al tráfico de la producción agrícola tanto externamente como internamente, entre otras ventajas que pudieran existir. Lo grave, como no podía ser de otra manera, está en el tema narcotráfico. Más de uno dirá que un aeropuerto facilitará exponencialmente el tráfico de droga, y supondrá no sólo que es una decisión mal calculada del gobierno sino que hará de él un complice directo del narcotráfico, que esta ganando cada día mas cancha en el país.

La noticia no llega en un buen momento. El tema del TIPNIS está que arde y al son de la trifulca, no falta quienes observan y reproducen una complicidad gobierno-cocaleros (colonos) para expandir las plantaciones de coca en desmedro de los indígenas, con sus previsibles consencuencias. Tampoco es un buen momento cuando existe una serie de suecptibilidades por la bomba que lanzó Univisión, hace unos días, y que creo ya todos conocemos. En ese contexto, la construcción de un aeropuerto internacional en el Chapare,  puede parecer a muchos una tremenda provocación de parte del jefe del Estado.

Aunque también se puede ver desde otra óptica: más presencia estatal, y también de las fuerzas armadas, en la región podrían incrementar los niveles de control sobre las actividades ilícitas del Chapare. Esto ayudaría a sentar presencia institucional, con sus evidentes limitaciones,  a una zona bastante informal. Cosa que no vendría nada mal

Lo cierto es que está en marcha el proyecto que no tendrá marcha atrás. Esperemos que pueda bien dinamizar el sector productivo agrícola como dice Carlos Flores, presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), el sector agrícola, turismo, todos menos el sector que sabemos.

Día del peatón… ¡Bienvenido!

Se dice que nació en Cochabamba, hace 13 años atrás. Basicamente consiste en dejar las calles libres de automóviles, para que la gente salga a caminar o a manejar bicicleta, de ahi viene el nombre de “Día del peatón y del ciclista”.

La Paz por primera experimentará esta actividad, que será de carácter obligatoria a través de la Ley 150/2011, muy a pesar de algunos transportistas públicos que insistían en no acatar la disposición. En una primera instancia, se preveía que la prohibición vehicular regiría de 0:00 a 18:00 hrs del día Domingo 3 de Septiembre; sin embargo, dado que somos “inexpertos” en el tema, los paceños habremos de descansar de bocinazos y otras vainas, de 9:00 a 16:00.

Aunque el principal justificativo para el Día del Peatón es el “cuidado de la Madre Tierra”, la actividad servirá de excusa para muchas otras cosas, por ejemplo, por medio de las Cebras, se firmarán libros acerca de los derechos y obligaciones de los peatones, además de pintar nuevos pasos de cebra por las avenidas paceñas con diseños artísticos.

Aunque no a todos les entusiasme la idea, creo que es una maravillosa opción para descansar del ruido vehicular en la ciudad: bocinazos, carajazos, silbatazos,  entre otros demonios; pasearse en bicicleta  o salir a la calle a caminar con tranquilidad o finalmente armar arcos con piedras y jugar al fútbol, como se hacía en otras simpáticas épocas.

A la buena iniciativa, del Día del Peatón, se le pueden sumar el día del apagón una desafío, como en su momento lo fue el shutdown day, que apostaba a pasar una jornada entera con el computador apagado, tremenda tarea, ¿no?.

La despedida de Cayetano Llobet

Este blog hace público, como muchos otros sitios, los últimos párrafos escritos de quien en vida fue Cayetano Llobet. Se fue, hoy, 1ro de Septiembre, aunque algunos precoces lo dieron por muerto desde el día Martes 30 de Agosto. El texto fue cedido por Lastenia, su esposa. El mencionado texto fue extraído de la página web oficial de Cayetano, que cuenta con una rica colección de artículos publicados del autor, desde 1997,  y se puede acceder desde aquí

Sin otro comentario:

“Mi despedida”


Confieso que nunca pretendí desafiar a la naturaleza, pero admito que, sin reto previo –lo que me parece injusto- me ha dado una lección de su invencibilidad. Y de un modo cruel, porque ha atacado uno de los flancos en que yo creía ser mas fuerte desde 1991 -cuando Jorge Canelas en La Razón , me invitó a escribir mi primera columna dominical-. Hoy, por recomendación médica, estoy obligado a suspender esa tarea. Y los médicos tienen razón, porque lo que yo le ponía a cada artículo, a mi querido “Entre Paréntesis”…cada semana, era todo lo mío, toda mi intensidad, toda mi honradez, sin escatimar absolutamente nada.

Ésta es una hora de agradecimientos a todos los periódicos y a todos los directores que me acogieron sin ningún cálculo, sin ningún temor, con la mayor apertura, respetando escrupulosamente mi libertad de expresión, palabra por palabra, sin discutir una línea. Lo que me permitió siempre, sentir profundamente que yo era el único responsable de lo que contenía el artículo. Responsabilidad que me dio una sensación de libertad profunda que nunca me atreví a traicionar. Es también, la hora de  inmensa gratitud a mis lectores que se expresaban unas veces en forma de desacuerdo y crítica y otras, con la amabilidad de sus comentarios favorables.

Si bien mi trabajo comenzó en la televisión y ocupó largos años, tengo que confesar que lo más gratificante ha sido mi columna dominical. Siento que en esas líneas han ido quedando mis protestas de fondo, mis rabias, mis gritos de impotencia ante todo lo que me ha ido tocando presenciar. Muy especialmente, ante la desaparición progresiva de un horizonte de esperanza.

Esta última columna es para reiterar cada una de las cosas que he escrito cada domingo. Para subrayar mi pesimismo y ratificar mi admiración a ese gran Alcides Arguedas -tan injustamente vilipendiado-, primero por los movimientistas, y ahora por los intelectuales de los movimientos sociales que viven condenando el pensamiento moderno a nombre de utopías regresivas, convencidos de que mirando atrás… ¡avanzan hacia adelante! ¿Habrá alguno de ellos que está realmente convencido que la modernidad y el progreso se han construido con velas invertidas o con espejo retrovisor? 
  
Irónicamente, en nuestra mentalidad, hemos llegado al punto en el que los progresistas son llamados colonialistas. 
Una revisión de nuestra historia resulta un paseo por la tristeza… ¡Porque nunca hemos sido capaces de hacer nada relevante!  Y lo que es más grave, cada día que pasa, es más  difícil que logremos hacerlo.

(Cayetano  no pudo escribir el último párrafo de este su último artículo, que, como siempre, habría pretendido dejar en sus queridos lectores algún impacto. Yo sé que hubiera deseado incluir un “gracias por su lealtad”. Hoy se cierra su paréntesis… Lastenia)