Una mujer innombrable huye como una gaviota.

Image

Óleo de una mujer con sombrero como pieza entera es una joya. A pedazos lo es más. Al “deshacerla”, podríamos construir casas, comer pan y repartir la luz, como la poesía de Neruda. Me explico.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan
a amores, ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Seis versos, de larga trayectoria. Incansables, vienen y van, de pared en pared, de boca en boca, de carta en carta. Mientras cree, destruyendo, ahí estarán.

Podríamos ir desmenuzando la pieza de Silvio, pero con lo anterior basta para dar fe de lo expuesto al inicio de este post. Todas serían sonrisas hasta toparse con aquello del óleo de Chagall que refiere a una mujer con sombrero.

A las canciones de Silvio, quizá por el surrealismo que sobre ellas están regadas, se las ha dado múltiples significaciones. Por ejemplo, el unicornio extraviado del cubano, según las interpretaciones, ha pasado de ser el régimen castrista a ser un pantalon jean. Ojalá, ha corrido la misma suerte, aunque ésta claramente tergiversada en afanes políticos. Óleo…, lo propio. En un sitio web cuya finalidad es compartir el significado de las canciones del trovador cubano, a falta de un dato revelador que exponga una verdad, el autor, de la página, se monta en la empresa de dar significado a la canción, llegando a la conclusión de que el sombrero de la mujer representa el marido. Parece que la pieza se formara. Aunque luego, según se puede observar, el mismo Silvio explicaba que la canción estaba basada en los cuadros del pintor francés de origen bielorruso: “Uno de mis primeros oficios fue el de dibujante: hacía historietas cómicas. Y de ahí me nació una afición, un amor en general hacia las artes plásticas. Recuerdo que me gustaba mucho especialmente un pintor ruso llamado Marc Chagall, quien vive todavía. Me gustaba por la fantasía, por el colorido, por la figuración tan personal y característica de su pintura. Recuerdo también que una vez descubrí un cuadro de él que entre otras cosas representaba a una mujer con un sombrero blanco y una pluma colorada, que me gustó mucho; y también recuerdo, valga la redundancia, que unos años después en, en los carnavales de La Habana de 1970, conocí a una mujer con un sobrero blanco y una pluma colorada que me gustó mucho más. Por eso siempre digo, cuando canto esta canción, que se debe a mi afición a las artes plásticas. Y por eso también la titulé Óleo de mujer con sombrero”.

Escrita en 1970, fue publicada en 1978 en el álbum Al final de este viaje. Compartiendo espacio con Ojalá o Canción del Elegido, el Óleo de una mujer con sombrero ha sabido sobresalir más allá del morbo de qué significa precisamente lo de la mujer corrompiéndose al centro del miedo. Especialmente bella resulta la versión junto a Pablo Milanés, en vivo, en la Argentina que recibía a las voces hasta hace poco censuradas por la dictadura.

Image

Sabrá Silvio qué quiso decir con ello. Aunque pareciese que la referencia del sombrero algo significa en el universo de Silvio. Mujer sin sombrero, Dibujo de mujer son sombrero, Detalle de una mujer con sombrero, son también título de algunas composiciones del trovador. Como la gaviota, nuestra canción huye de un sentido lógico y claro. Qué más da.

Ahora, lo serio:

Una mujer son sombrero, como un cuadro del viejo Chagall.

¡Estremecedor!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s