De calzones e indignados


Facebook y/o Twitter, palacios de lo “políticamente correcto”. Espacio mágico que hace de nosotros: voluntariosos, inteligentes, comedidos, patriotas, decididos, aguerridos,  indignados… Fácil es lamentarse tras un teclado, rabiar con todos los emoticons necesarios.

Cuando los machotes estudiantes del Colegio Bolívar, en Cochabamba, decidieron hacer su berrinche por el ingreso de nuevas e inéditas compañeras, los bolivianos en las redes sociales se tiraron de los pelos, exigieron juicios, clausuras; ¡los peores castigos, por favor, para los estudiantes y padres de familia retrógradas!

No es que no sea para indignarse; sí, lo es. Pero este suceso me hace recuerdo a aquel en el cual Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz, fue herido por una bala delincuente, víctima de la inseguridad ciudadana. Por aquel entonces la protesta fue, cuando no, bulliciosa y hasta se organizó una cumbre de seguridad, entre tanto las voces críticas decían que por qué no pasa tal cosa ante los diarios atentados contra la seguridad de los “no prefectos”.

Este dilema del Colegio Bolívar es similar, puede que los excesiva indignación en las redes sociales haga parecer un hecho “anormal” el del machismo de jovenzuelos de no más de 18 años, o el de sus padres. Pero lo cierto es que en este país a diario se vive con ello, los mismos que se jalan los pelos hoy, puede que ayer jalaran los pelos de su señora; las que exigen clausura y juicios hoy, mañana vetarán a la novia de su hijito, porque esta le quiere ch’antar a su wawa. Y así, para cada gusto; por supuesto que no son todos, sobra decirlo. Porque el del colegio Bolívar es la excepción que sale a la luz, otras discriminaciones de ese tipo, se dan a diario ¿o acaso el susodicho colegio es el único que sólo admite varones? ¿ o acaso a las jovencitas que han cometido el “pecado” de embarazarse les niegan la reinserción escolar? ¿será falso eso de que profesores no necesariamente viejos ni verdes acosan a muchachitas por unos cuantos puntos?.

Lo “natural” en el país es eso: el machismo. Y si es que usted duda de las amarguras desparramadas en este texto, pues, a las pruebas me remito: A días de la payasada de los colegiales, a voz en cuello, en el kilómetro cero de Nuestra Señora de La Paz,  presidentes y ministras cantan coplas más machistas que el viejo caporal que hace temblar las avenidas orureñas. ¿Qué tal, esa? ¿Ahora a quién le pedimos renuncia, a quién enjuiciamos?

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¿Nueva Justicia en Bolivia?

Ya están posesionados.  Conformado quedó el nuevo Organo Judicial de Bolivia, a casi tres meses de aquella noche del 16 de Octubre donde algunos compatriotas se  arrojaron a las calles a agitar banderas, reventar petardos y a gritar a voz en cuello que el autoritarismo estaba siendo derrotado.

No hubo oxígeno para más. Ahí quedó todo.

La campaña del voto nulo o voto pifiado, fue una muestra de coraje y unidad, amén de oportunismo y mezquindad. La población en general, supo transmitir el mensaje de casa en casa, sin interés alguno más que demostrar cuan emputada estaba con el gobierno, que por aquel entonces estaba jugando al verdugo con los marchistas del Isibore Secure. Así ganó el voto de rechazo (nulo + blanco + abstención), pero escrito estaba que eso no iba a alcanzar. Habrían de ser posesionados hasta con 130 votos.

Pero yo me pregunto qué hubiese pasado si con la misma ferocidad que se crearon afiches, pasacalles, poleras, insignias, logos; con la misma disciplina con las que se crearon grupos, eventos, fotos con 200 etiquetados en facebook, se hubiese procedido a defender por lo que se luchó, por lo que se gritó. Sólo me pregunto.

Lo cierto es que no fue así. El escenario político en Bolivia sigue siendo monopolio de quien tiene el poder y quizá de quien se atreve a dejar de lado su asiento y salir a dar batalla a las calles, a lo Octubre, no el del 2011, por supuesto.

Ahora pueden quemar su ingenio llamándoles como les plazca: MASistrados, Magistruchos o simplemente  olvidarlos e ir a la pesca de otra papa caliente con la cual derrochar “indignación”.

Y ya que estamos hablando del nuevo Organo Judicial, habrá que desearles suerte porque tienen en frente una tarea titánica y que sería según la editorial de La Razón, sería algo así: ” Con relación al trabajo que ahora les espera, de acuerdo con información oficial divulgada días atrás, quedan pendientes de resolución al menos 7.500 causas en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ); en el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) son cerca de 3.500 los casos; y en el Tribunal Agroambiental (TA), 1.500. A ellos se suman todos los procesos pendientes en el Consejo de la Magistratura (CM). Al respecto, la Ley 212 de Transición establece un plazo de tres años para concluir con los pendientes del TSJ, de 18 meses para idéntica tarea en el TCP y de un año para las causas no resueltas en el TA y el CM.”

Los nuevos magistrados prometen una nueva justicia, lo prometen con la emoción de quien, con sus copas encima, promete una nueva y mejor vida algún 31 de diciembre. Ojalá el destino no sea el mismo. Y ojalá tampoco seamos tan ingenuos de creer que porque la nueva presidenta del Consejo de la Magistratura apellide Mamani la justicia haya dado el giro necesario para ser medianamente creíble. Para eso tienen que pasar muchísimas otras cosas más y tambien mucho tiempo.

Sin crítica, no hay debate

Ayer la Plaza Villarroel se quedó chica ante la presencia multitudinaria de sectores sociales y funcionarios públicos, para dar apoyo al Proceso de Cambio que encabeza el gobierno de Evo Morales.

El Presidente se dirigió a estos, transmitiendo su decisión de aperturar un nuevo debate para la agenda de desarrollo nacional. Invitó a todos los sectores a unirse a esta causa: intelectuales, colegio de ingenieros y abogados, empresarios, sectores sociales, campesinos, indígenas, originarios, etc. Además de ello, citó la famosa agenda de Octubre de 2003, mencionando que ésta ya se ha cumplido, si consideramos que la industrialización va en camino.

¿Cómo recibimos este llamado a un nuevo debate?. Primero habrá que notar que el Presidente y su entorno cercano, han caído en la cuenta de que su gobierno se está desgastando, no al paso de la crónica opositora, pero sí va de caída. Entienden que es necesario refrescar el discurso, rearmar las bases y en resumen, no perder el control del barco.

Al gobierno le quedan 3 años de mandato que tiene que cumplirlos democráticamente. En ese marco, un llamado a replantear el desarrollo del país, es saludable. ¿Pero, es esto posible?

El llamado de Evo a diferentes sectores de la nación es algo curioso en momentos donde más fragmentado está el bloque social. ¿Cuántos sectores del llamado pacto de unidad se han desprendido de Evo? ¿Cuántas simpatizantes, públicos o no, han dado la espalda a este proceso? Son muchos. Algunos se sienten traicionados, insatisfechos, otros habrán sido simplemente oportunistas, pero finalmente todos fueron descalificados.

Y es ahí donde me quiero detener. Es algo que en la mayoría coincide: el gobierno es alérgico a la crítica. No la tolera. Y califica a sus críticos de derechistas (a estas alturas sería bueno preguntarse ¿Qué coño es ser derechista?), neoliberales, imperialistas, resentidos…  Anula su crítica, y sin crítica, no hay debate.

¿Cómo entonces, sino es por medio de la crítica, se evalúa todo lo que se hizo, se encuentran los puntos débiles y a través de estos se plantean posibles soluciones? Y cuando me refiero a crítica, escribo tanto de la interna, como de la externa. De adentro, o en el interior del gobierno, dejando a un lado el discurso conspirador, asumiendo responsabilidades. Que diferente imagen proyectaría un gobierno que rebaje el tono de la victimización y sepa asumir responsabilidades, cuando le corresponden. Y la crítica tiene que venir de afuera también, mejor dicho tiene que ser recepcionada la crítica externa, de todos esos sectores que no encarnan a la “derecha reaccionaria”, ni a intereses foráneos en desmedro de Evo, de esos ciudadanos y ciudadanas que no se sienten representados por Movimientos Sociales, ni por mineros, ni por federaciones, pero que finalmente son tan bolivianos como otros.

Sólo así podemos sentar las bases de un debate nacional,  donde nadie sea visto como enfermo mental si propone menos estatización o apertura al mercado. Donde sea necesario que opositores dejen el vicio de tirarse de los pelos y golpearse contra el muro. Donde las puertas abiertas por el mismo Presidente no sean condicionadas por posiciones políticas cerradas, ya que eso haría del debate un círculo exclusivo y privilegiado, poco democrático.

El mensaje presidencial

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, se dirigió al pueblo boliviano a través de la televisión estatal, hoy, aproximadamente a las 20:45, después de los hechos lamentables del día domingo en Chaparina.

Empezó el mensaje repudiando los hechos violentos, tanto en contra de los marchistas, como los sufridos por el Canciller. Puso en tela de juicio la muerte del bebé de tres meses. Sin embargo anunció la creación de una comisión de alto nivel que de investigación sobre los hechos violentos suscitados el fin de semana, y entonces tomar acciones contra los responsables. Evo dijo no tener nada que ver con esos deplorables actos.

Posteriormente dio un repaso a la necesidad de construir la carretera, desde Siles Suazo hasta Carlos D. Mesa, la carretera fue una prioridad para la conexión de las regiones. Luego enfatizó en las demandas de más de 50 comunidades que giran en torno a la construcción de la carretera.

Finalmente cerró el mensaje proponiendo un debate nacional, priorizando a las zonas afectadas: Beni y Cochabamba. Para ello propuso un referéndum en estos dos departamentos para decidir sobre el futuro de la carretera. Entre tanto, dijo Evo, se suspende el proyecto de construcción.

Después del mensaje presidencial surgen una serie de consideraciones:

Evo, no responsabilizó a nadie de los actos de violencia, se limitó a la creación de la comisión de investigación, pero… ¿cómo se pueden hallar responsables concretos en este panorama? Una investigación de este tipo tomará su tiempo, y seguramente la sed de hacer justicia de los sectores implicados, tendrá que esperar. Lo previsible es que se pase la bolita de un sector a otro.

El Presidente habló de un debate nacional, pero ¿Cómo sale del discurso y se lleva  a la práctica esto? Difícil e inoportuno. Sobre el referéndum, habrá que esperar a que este tome más forma. ¿Será una pregunta con dos opciones?: ¿Se quiere carretera o no? ¿La pregunta incluirá el trazado de la carretera? Muchas dudas quedan.

Ahora sobre el tema de la suspensión del proyecto. ¿Se suspende completamente? ¿Se suspende sólo el tramo II? Habría que considerar lo que dijo el director de ABC caminos, que cada tramo es independiente.

Finalmente, queda una serie de preguntas generales ¿Dónde queda, entonces, la marcha con sus 16 demandas? ¿Qué rol juega de acá en más, considerando que la solución gubernamental es un referéndum? ¿Tiene sentido aún su llegada su posible llegada a La Paz? ¿Cuáles son las soluciones a corto plazo para frenar el clima hostil que aún reina en el país?

Seguro todos tenemos nuestras interrogantes. Por el momento esto hay. Y parece que no convence mucho. La credibilidad del gobierno está dañada. Los ánimos siguen caldeados y un panorama de diálogo y debate que propone el gobierno se percibe lejano y ajeno a esta realidad.

La degeneración del tema TIPNIS

La pasada semana el gobierno llegó a acuerdos con dirigentes cívicos de Potosí y El Alto; mientras, la ABC comunicaba que existían 5 alternativas para el tramo II de la carretera. Algo podía hacernos imaginar que un acuerdo entre indígenas y el gobierno no estaba del todo lejos; sin embargo, el tablero fue pateado por Evo al responder que él no sería parte de la negociación, sino que sus ministros lo harían dado que al Presidente no tiene tiempo para ello. De ahí en más todo fue cayendo en picada, hasta el domingo 21 de agosto, día clave:

Evo, en el programa estatal “El pueblo es noticia” presentó un informe que evidencia, a través de un extracto de llamadas telefónicas, que tres dirigentes (Rafael Quispe, dirigente de la CONAMAQ; Pedro Nuni, diputado del MAS y Roxana Marupa, esposa del dirigente de la CIDOB, Adolfo Chávez) que forman parte de la marcha del TIPNIS, habrían mantenido contacto con la Embajada de Estados Unidos, más precisamente con el asesor de la Embajada en asuntos indígenas, Eliseo Abelo. Según el extracto de llamadas, Rafael Quispe conversó con la Embajada en días 2 y 20 de junio, 6 de julio y 15 de agosto. Una bomba la noticia, con repercusiones típicas en una sociedad que vive una época de una hiperinflación de la política. Veamos

Primera consigna. “¿Cómo es que se puede pinchar las llamadas telefónicas, en una sociedad que se hace llamar democrática? El gobierno es la peor dictadura de la historia”. En primer lugar, no se trata de un pinchazo. Hasta donde se sabe no existió ningún oyente oculto en las llamadas. En segundo lugar, estas mañas de entrometerse en la privacidad no es nada nuevo. Esta mañana en un programa televisivo, Víctor Hugo Cárdenas decía que pedir extractos de llamadas irrumpiendo la privacidad ajena es algo que siempre se lo ha hecho. Sin embargo, a fuerza de repetición esta tara no habrá de ser legal. ¿Cómo entonces, “legaliza” el gobierno esta figura? Según Sacha Llorenti, la acción se apoya en el artículo 306 del código penal y los artículos 44 y 45 de la Ley Orgánica del Ministerio Público. Por su parte, el Fiscal general del Estado, Mario Uribe, justifica la legalidad en el artículo 218 del código de procedimiento penal. Río revuelto

Segunda consigna. “Con los Estados Unidos ni a la esquina. El sólo hecho de tener una conversación con un representante oficial de la Casa Blanca, es un pecado que se lo paga en la hoguera. Es imperdonable e injustificable”. En esa línea esta el gobierno y gran parte de sus seguidores, unos por convicción y otros por conveniencia. En tiempos, donde la hegemonía yankee parece estar en entredicho, un negocio redondo es el antiimperialismo. Eso lo sabe muy bien el gobierno y a ello acude para deslegitimizar cualquier demanda que tenga que ver con el TIPNIS. Desde que asumió el gobierno Evo Morales acuso a diestra y siniestra a instituciones de los EEUU, y si sigue haciéndolo es porque esa mañita le da resultados. El país del Norte mete sus narices en todo lado, aunque esto no necesariamente quiera decir que exista una conspiración premeditada. Río revuelto

Así está la cosa. Como se puede ver la legalidad del acto pasa por interpretar a gusto del poderoso la ley, y no hay nada claro; tampoco se sabe de qué van esas llamadas. De acá en más lo del TIPNIS girará en torno a estos hechos colaterales que escapan del verdadero asunto de fondo. De ser una marcha con trasfondo político, según el gobierno, ha pasado a ser un hecho conspiratorio al proceso de cambio, la vuelta del capitalismo e imperialismo. Atrás quedan la biodiversidad, la reserva natural, etc. El instinto político puede más. Y es una pena

Se estima que 1425 personas conforman la marcha en defensa del TIPNIS, y por la ¿imprudencia? de tres dirigentes, justos pagarán por pecadores. Así nomas es.

¿Gasolinazo? Para nada. “Nivelación de precios”

Por favor, no se equivoque, lo que Nuestra Excelencia hace, poco o nada tiene que ver con lo que otrora gobernante neoliberal hiciera en su gestión. Paz Zamora, Goni, Banzer y Carlos D. Mesa dieron un “gasolinazo”, Evo Morales no; En tiempos Plurinacionales a esta medida se le llama “Nivelación de precios de los carburantes”. Por supuesto que es diferente, esta nivelación, a diferencia de la sucia neoliberal, es de mucho más calibre, la supera con creces, es de 72% de incremento en la gasolina. ¡La más alta! Evo quiere batir récords en todo.

La intención del Gobierno es diferenciarse lo más que pueda a los anteriores gobiernos. La muchachada masista se basa en que lo que ellos hacen está muy lejos de lo que en la  “era gris neoliberal” se hacía. Pero esto es una ridiculez. Aunque el país ya no es el mismo de hace 10 años (qué bueno) muchos de esos antiguos demonios, siguen vigentes hoy. Hace 10 años ya había problemas con la subvención, tal como los hay hoy. Hace 10 años también había problemas de déficit fiscal, como los hay hoy. No es algo nuevo, las medidas tampoco son nada nuevas.

¿Cuaáles son las diferencias entonces?

El Oficialismo es osado. Por ejemplo, el año 2004, Carlos D. Mesa reveló que el FMI le sugirió  un gasolinazo o impuestazo ateniéndose a la alta popularidad que gozaba como Presidente. Algo similar ocurrió ahora. Evo goza de alta popularidad, pero la diferencia con cualquier otro gobernante es que viene gozando de una alta popularidad desde ya dos gestiones (5 años). A pesar de eventuales caídas en popularidad, sabe mantenerse firme. Cómo se anuncio esta medida, día después de la navidad, y en contradicción de sus propios ministros, hace pensar que el Gobierno se siente muy seguro de lo que hace, no se inmuta, motivos no le faltan. Si algún momento llega a complicarse nacionaliza por acá o por allá y asunto resuelto.

Oposiciones eran las de antes. Uno de los factores de que el Gobierno haga lo que le viene en gana es la pobre oposición que tiene ante sus medidas. Bien sabido es que nuestra oposición solo es un chillido constante que le hace más bien que mal al Gobierno. Gran parte de la población los cree derechistas reaccionarios y a los derechistas se les ha satanizado tanto que su sola mención es una ofensa. Y no sólo eso, sino que el precio de ser opositor hoy en día es demasiado alto, es ir a chocar contra un muro. El año 2004 cuando el Gobierno de turno incrementó los precios de los combustibles en 10% , estalló el país. Se pronunciaron Chóferes, COB, Bartolinas, FEJUVE ‘s, Empresarios Privados, el Oriente (que más consume diésel) y demás sectores. Las declaraciones no eran nada suaves, nada en comparación de los tibios pronunciamientos de hoy. ¿Por qué ? porque gran parte de estos movimientos están trabajando con el Gobierno, están ocupando la Asamblea; muchas de esos líderes hoy han sido estigmatizados por el gobierno a título de” traidores vende patrias” o,  finalmente, ahora no les conviene soltar la lengua y es mejor callar a ser enemigo del gobierno. Sumado a ello la falta de unidad, en aquel entonces, atraídos conjuntamente por la idea de una renovación política, varios sectores se sumaron en un solo coro. Aquel entonces se creía que más que nunca la Nacionalización de los Hidrocarburos era menester, hoy ya supuestamente nacionalizados los Hidrocarburos, el problema continúa. Si los sectores no se uniformizan en sus reclamos, al Gobierno no le harán ni cosquillas.

Estos son otros tiempos definitivamente. Invadido por el pesimismo me animaría a decir que el Gobierno saldrá de esto relativamente fácil. El efecto sorpresa lo vamos perdiendo día a día y nos resulta más cómoda la resignación. Imagino un arreglo con los chóferes en un incremento del 20%  a 25%, sumada al supuesto beneficio de la conversión a GNV y arancel cero en la importación de repuestos. Nos tragamos el cuento del incremento salarial en función de la inflación y todos somos felices.

Independientemente de cuan bien o mal esté la medida tomada, al gobierno le resultaría sencillo zafarse de un mal que hizo rodar cabezas en otras épocas.